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Cardiología

Hipertension Arterial

HIPERTENSION ARTERIAL

Complicaciones
Se han denominado órganos blanco o diana aquellos sobre los que la hipertensión arterial, sobre todo si es de larga data, incide desfavorablemente. Tal como se expresa en otro acápite, éstos son el corazón, el cerebro y el riñón. El corazón sometido a una sobrecarga de trabajo por la hipertensión arterial se hipertrofia; por su parte, el aumento del volumen sistólico lo dilata. Sobrevienen entonces, en forma secuencial, la hipertrofia del ventrículo izquierdo, la elongación de las fibras miocárdicas con imposibilidad de mantener el gasto cardíaco, los fenómenos isquémicos, el infarto de miocardio y/o la insuficiencia cardíaca congestiva.
El cerebro sufre los grandes aumentos de la presión sistólica con una falla en la autorregulación vascular, áreas de vasodilatación, aumento de la permeabilidad capilar y edema. En otras zonas son dable observar isquemias localizadas y hemorragias petequiales. Si el proceso no se corrige puede conducir a la hemorragia cerebral. Como contraste, el tratamiento intenso puede ocasionar la brusca caída de la presión arterial -en un cerebro que no se autorregula- y llevar a la isquemia y posteriormente al infarto cerebral. Otras consecuencias funestas son los infartos lacunares y los aneurismas, sobre todo en las arterias de los núcleos de la base, la cápsula interna y el tálamo.
El riñón del hipertenso no controlado puede afectarse por una nefroangiosclerosis, es decir, por hiperplasia y nefrosclerosis hialina que aumentan la resistencia vascular renal. La hiperuricemia, en pacientes no sometidos a tratamiento con diuréticos, puede ser un índice temprano de nefroangiosclerosis.
Sistema Endocrino
Utiliza mensajeros químicos llamados hormonas, que son vertidos a la circulación sanguínea.
Hipófisis
Su lóbulo posterior se encarga de mantener la presión sanguínea, la contracción de los músculos lisos, y la función renal. La vasopresina (hormona antidiurética, ADH) es una hormona liberada por la hipófisis para controlar el volumen de sangre y la concentración salina.

Vasopresina y Corticotrofina
El volumen sanguíneo está en gran parte bajo control hormonal. Cuando el volumen desciende, el nervio vago envía señales a la hipófisis para que libere vasopresina (ADH) y corticotrofina (ACTH). La ADH disminuye la eliminación de líquido por parte de los riñones, y la ACTH actúa sobre las suprarrenales para que liberen aldosterona, que provoca la retención salina por parte de los riñones.

Glándula suprarrenal
Secreta una potente hormona llamada aldosterona, incrementando la presión arterial.
Al ser estimulada por los nervios simpáticos para que libere adrenalina y noradrenalina, mueve al corazón a latir con mayor frecuencia y fuerza. La noradrenalina actúa como vasoconstrictor pero dilata los vasos del corazón obteniendo una mejor irrigación en los momentos de esfuerzo.

Riñones
Los riñones también controlan la presión sanguínea, reteniendo agua y sal para incrementarla, bajo el estímulo de la aldosterona, secretada por la glándula suprarrenal.

HIPOTALAMO
Brinda todos los enlaces importantes entre el cerebro, el sistema nervioso y el sistema endocrino. La hipófisis es la glándula endocrina que, bajo el control del hipotálamo, regula la secreción de hormonas para el organismo.

SISTEMA NERVIOSO AUTONOMO
Recurre a señales eléctricas nerviosas. A su vez, el sistema nervioso autónomo consta de dos partes: el sistema simpático y el parasimpático. Sus acciones son opuestas entre sí. El primero acelera, en tanto el segundo tiende a disminuir la frecuencia del pulso.

Barorreceptores
Son células nerviosas especializadas en detectar las alteraciones de la presión. Existen receptores en todas las grandes arterias; los más importantes son los barorreceptores del seno carotídeo y del arco aórtico. Estos son receptores de estiramiento, que generan impulsos en proporción al grado de estiramiento de la pared arterial. Cuando aumenta la presión, se produce un estiramiento de los receptores, lo que provoca un aumento del número de impulsos enviados por varias vías nerviosas al centro vasomotor de la médula oblongada. Los centros vasomotores del cerebro responden enviando señales al corazón, las arteriolas, las venas y otros órganos, para disminuir la presión.

Nervios Parasimpáticos
Entran al corazón por el nervio vago, que se encarga de reducir el ritmo cardíaco en contraposición a los nervios simpáticos.

Nervios Simpáticos
Cuando hay una caída de la presión, los nervios simpáticos hacen que aumente la frecuencia y la fuerza de contracción del corazón, y también provocan vasoconstricción de las arteriolas y de las venas. Todo ello aumenta el gasto cardíaco. Los nervios simpáticos también estimulan la glándula suprarrenal para que libere cantidad extra de adrenalina y noradrenalina, que estimulan químicamente el corazón para que el latido sea más frecuente y fuerte. La noradrenalina provoca también vasoconstricción de los vasos sanguíneos, excepto los del corazón, a los que dilata para mejorar la irrigación durante el esfuerzo.
El factor natriurético auricular o atrial (FNA) es un péptido hormonal secretado sobre todo por los miocitos de la aurícula derecha. Los estímulos que distienden estas cavidades generan aumento de la excreción de Na + y vasodilatación. Se han detectado receptores de la misma en la pared muscular de los vasos, las células endoteliales, las plaquetas, la glomerulosa suprarrenal y en el riñón. En este último incrementa la filtración glomerular, el flujo de sangre, el volumen urinario y -como queda dicho- la excreción de sodio. En la insuficiencia cardíaca congestiva se han notado fallas tanto en la FNA como en sus receptores.
HIPERTENSION ESENCIAL (90% de los casos)

Es aquella en la que no se conoce la causa directa que la ocasiona. Sin embargo, se han relacionado con ella varios factores.
Edad: En los países industrializados la media de la presión arterial de una población se eleva con la edad, sobre todo a costa de la presión sistólica.
Algunas estadísticas consideran que en la ancianidad (después de los 60 años) el 40-50% de la población es hipertensa y abundan los casos de hipertensión diastólica a causa de la merma de la compliance aórtica. Las cifras elevadas de antaño, consideradas normales para los septuagenarios y los octogenarios, han quedado en el olvido.
Sexo: La presión arterial media es similar en hombres y mujeres hasta los 50 años. Después de esta edad, la mujer tiene una tendencia más rápida a la elevación de la presión, principalmente la sistólica.
Genéticos: Alrededor del 50% de los enfermos hipertensos tienen historia familiar de presión arterial alta o de muertes prematuras de origen cardíaco.
Raza: En los países occidentales la hipertensión es más frecuente entre las personas de raza negra. Entre los asiáticos es menos preponderante.
Emociones: En muchas personas las emociones hacen que la presión arterial se eleve. Sin embargo, el papel que juega el estrés ambiental sobre la hipertensión sigue siendo controvertido.
Sal: Existe una estrecha relación entre la ingesta de sal y el incremento de la presión arterial, sobre todo al aumentar la edad.

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